en esta serie¡Estamos explorando el extraño y maravilloso mundo de la terminología astronómica!El tema de hoy: ¡Coma!
“Coma” proviene de la palabra griega que significa “pelo” y es también la etimología de la palabra cometa.Los cometas no parecen estrellas ordinarias cuando aparecen en el cielo.En cambio, están rodeados por un halo brillante, que a veces parece seguirlos detrás de ellos como largos cabellos ondeando al viento.
Sin embargo, la mayoría de los cometas pasan la mayor parte de su vida sin coma.Solo aparece cuando el cometa se acerca demasiado al sol.Cuando eso sucede, el calor del sol convierte el hielo en la superficie del cometa en vapor, formando un coma.Cuanto más se acerca el cometa al sol, mayor es la coma.En algunos casos, la coma puede ser tan grande como el diámetro de Júpiter.La coma del Gran Cometa en 1811 era tan grande como el diámetro del Sol.
El viento solar empuja la coma lejos del sol, formando una cola.Así, cuando un cometa sale de su sistema solar interior, su cola pasa por delante del propio cuerpo del cometa.Si el cometa se aleja demasiado, la superficie se vuelve a congelar y el coma desaparece.
Un coma típico es 90% agua.El resto son dióxido de carbono, monóxido de carbono, amoníaco, metano y oxígeno.Las partículas de polvo forman una pequeña proporción.
Los cometas ocupan un lugar muy especial en la historia de la astronomía.Durante siglos, los astrónomos europeos pensaron que eran fenómenos atmosféricos.Sin embargo, a fines del siglo XVI, el astrónomo Tycho Brahe utilizó medidas precisas de paralaje para estimar las distancias a los nuevos cometas.Descubrió que los cometas deben estar más lejos que la luna, demostrando que tienen un origen celestial.